domingo, 12 de mayo de 2013

CAUSALIDADES 6


(Escúchala mientras lees (: )


- ¿Quién eres Lugo?- susurré. Lugo, que miraba hacia la ventana rápidamente me miró y me invitó a sentar. Se sentó. –Yo, soy el hijo del mago Merlín y vine a reclutarlos porque ustedes están destinados a salvar nuestro mundo: Serefegia. 

¿Mago Merlín? ¿Destinados? ¡Serefegia?, en cuestiones de segundos muchas preguntas invadían mi cabeza. Acaso, ¿Estaba soñando? No. Todo era muy real.
Lugo me miraba un poco jocoso por mi cara de confusión muy notable. Yo, que estaba sentada, quedé pasmada allí, sin moverme simplemente mirando hacia la ventana que estaba enfrente mío. 

-¿Estás bien?- preguntó Lugo con una amable voz, sabiendo, talvez mi respuesta. -Claro, es muy normal enterarme de que estoy destinada a algo que ni conozco- le respondí con voz tranquila pero sarcástica. Lugo no contuvo sus ganas de sonreír. -Lo siento, pero tenía que ser dicho de alguna forma, y ésta, fue la mejor que pude encontrar.- dijo, alegre. -Bien Lugo, entonces infórmale a Esteban todo lo que sucede.- dije con voz retadora y un poco molesta.
-De eso ya me encargué, en sus sueños le he dicho todo. Solo tienes que recordárselo y decirle que es real. Por ahora, mi trabajo está hecho; a las nueve de la noche los espero en la séptima calle de Downhills.- dijo Lugo muy serio y sin decir más nada desapareció de entre humos. Algo muy normal en las películas de magia y que nunca hubiera creido posible, hasta ahora.
Mientras que yo pensaba todo lo que me había dicho Lugo, el tiempo volvió a correr y Esteban dejó de estar quieto. Todo se veía como si nada hubiera sucedido. Y yo seguía en el mismo lugar, sentada, cuando Esteban me hablaba. 

-Fueron sueños muy reales, Camila- dijo Esteban, que no se había dado por enterado todo lo que sucedió. Lo miré un poco dudosa, y comencé a narrarle todo desde el comienzo y a hablarle de los sucedido en su recámara mientras el tiempo no avanzaba. 

----------------

Eran las ocho y media de la noche y yo aún no sabía qué hacer, ¿Qué le diría a mi madre? Esteban ya me había dicho que le dijera que iría a su casa a ver películas, pero no se me hacía fácil mentir. -¡Mamá!, ¿puedo ir a casa de Esteban a ver películas?.. ¿ya?- pregunté muy despejada y tranquila, pero por dentro me carcomía la consciencia. -¿Ya? Bueno, si Esteban viene por ti. Está bien. ¿Te quedarás?-preguntó -Es lo más probable- contesté mientras caminaba hacia mi cuarto y alistaba una maleta con poca ropa para que no sospechara.
Esteban simplemente diría a su madre que iríamos a recoger a algunos amigos. Era simple, ¡Es un chico! 
 ----------------

Eran las nueve de la noche, Esteban y yo estabamos parados debajo del faro de luz de la séptima calle de Downhills, no muy lejos de la casa de Esteban. Hacía mucho frío y el lugar era algo solitario.

-¿Crees que vaya a venir?- pregunta Esteban. -Claro, dudo que no lo haga.- dije, convencida.

Unos minutos después, de entre la oscuridad de la casa de al frente vimos unas sombras negras, parecían encapuchados; Esteban y yo nos miramos y esperamos, talvez era Lugo con algunas personas que tenían que ver con esta "misión". Pero cada vez el ambiente se ponía más tenso y se acercaban más. -Dame tu mano- me dijo Esteban tomando mi mano. No sabíamos qué hacer, simplemente mirábamos lo que sucedía, pero en ese momento, cuando ya estaban a mitad de la calle, un sonido estruendoso como de un rayo hizo eco en todo el lugar y sólo escuché la voz de Lugo diciendo: -¡Esto no les pertence!- mientras nos empujaba hacia humos grises.