Perpleja a tu ausencia,
solo callo mis tristezas.
Y la lágrima que humedeció el papel
se secó y desapareció.
Sentada en mi cama
pienso en mil maneras
en las que quisiera hablarte,
en las que quisiera soñarte.
El viento corre suavemente entre las hojas
y las hace sonar,
como si un mensaje
me quisieran dar.
Tranquila quisiera estar,
pero tu y yo no podemos encajar
y eso destroza mi corazón,
no lo deja palpitar.
Solo dejame sanar
esta herida que me mata.
Dejame pensar
que todo fue un sueño... nada mas.