Es una historia de amor y amistad,
pero termino en dolor y lagrimas.
Mi corazón prófugo se dio,
y un adiós fue lo que suspiré.
Avisando siempre estuve
de mi confusión, mi duda,
mi indecisión...
Oídos sordos hiciste, quisiste arriesgarte.
Ahora la culpa la siento yo,
por mas que mi boca un "lo siento" gesticule
tu desprecio siempre sentiré amenazar,
y el vacío siento quedar.
Un resentimiento he creado hacia mí,
un odio interno muy leve siento.
No soy lo que hice,
No lo soy...