domingo, 21 de octubre de 2012

CAUSALIDADES 4


Porfavor escuchala mientras lees :)


El cielo amenaza con llover, las nubes grices poco a poco invadian el tono azul claro y blanco del cielo. Un pajarito lograba ver desde mi balcon, posado en uno de los cables de luz. -¿En que pensara ese pajarito? Esta tan solitario. Pero imagino, su vista debe ser hermosa... - pense.
La verdad desde que paso todo lo de Lugo, mi vida seguia igual. Ya han pasado 6 meses despues de la carta y ninguna otra señal de vida de Lugo habia llegado a mi. 

Estaba en vacaciones y mi alrededor era mi casa, la mayoria de mis amigos se habian ido de vacaciones al interior del pais y unos cuantos al exterior. Solo veia de vez en cuando a mi mejor amigo Esteban que optaba por trabajar en vacaciones: - ¿Yo? ¿vacacionar? haha, ¡Necesito dinero!- es lo que decia cada vez que lo molestaba con ir a vacacionar a algun lugar. Hoy se suponia que iba a encontrarme con el. Pero, a pesar de que Lugo ya no era parte de mis pensamientos, hoy, justo hoy, impregnaba mi mente su recuerdo y me sentia algo distraida. 

- ¿Alo? ¿Esteban?- decidi llamarlo, pero su voz se escuchaba algo extraña, no lograba entender lo que me decia. -¡Esteban! ¡Habla bien! ¿Vamos a salir o no? - le decia. -Estoy enfermo, mejor ven a visitarme. Parece que va a llover y no puedo mojarme.- contesto, despues de millones de veces que le hice repetir lo mismo pues no entendia su voz ronca. - Aww okey Teba bonito, yo te cuidare jajajaja- le dije en forma jocosa.

Llegue a su casa (la casa de Esteban siempre ha olido bien, un olor acojedor que me atrapa completamente y de la cual nunca me quiero ir. Siempre es comodo y agradable estar aqui) y su madre , que es casi como mi segunda madre, me recibio con aire un tanto de preocupacion - ¡Hola Camila! ¡Que bueno que hayas venido! Esteban esta muy mal, habla muy seguido en las noches y menciona mucho a un tal Lugo... dormido.- me dijo. - Lug.. ¡¿que?! ¿Dormido?!- exclame bastante impresionada y di un paso hacia atras. Sabia que Esteban no hablaba dormido, ya llevaba mas de 10 años conociendolo. Pero el nunca conocio a Lugo, ni siquiera le comente acerca de eso! Mis ojos se abrieron completamente y la madre de Esteban se sorprendio mucho al verme asi. - Lugo, creo que es asi como se llama, no tengo idea de quien es y el me dice que tampoco sabe... ¿Conoces a ese tal Lugo?- pregunto. Yo, que estaba perdida en mis pensamientos camine hacia las escaleras y conteste bastante lento, tratando de verme natural -No, no... no, es que me impresiona que Esteban hable dormido, el nunca lo ha hecho. Permiso - conteste. Subi rapido las escaleras con el corazon completamente agitado y entre al cuarto de Esteban sin tocar la puerta, el, estaba acostado y algo palido... jugando Zelda. 

-Por lo menos avisa cuando entras!!- dijo Esteban. -Jaja ¿Desde cuando yo hago eso? ¡Ni siquiera tu lo haces cuando vas a mi casa! Jaja y me impresionas.. ¡Ni siquiera enfermo dejas de jugar!- conteste acercandome a el y dandole unos pequeños toquesitos en la cabeza como un perrito. -Jajaja. Es mi adiccion. Ahora dejame y sientate que tengo que contarte algo muy importante, cof cof (toce)- Increiblemente se puso muy serio, pauso el juego y eso me alarmo un poco. ¿Le habra dicho algo Lugo? ¿Que le responderia si me preguntara sobre ese tal Lugo? Enrealidad se venian a mi mente muchas mas preguntas e imagenes rapidas de Lugo, la explosion del bombillo, mis amigos, las escaleras de la facultad, el baño al que entramos Lugo y yo... todo era confuso y me dolia la cabeza, mis manos comenzaron a sudar, y lo mas preocupante es que no tenia una respuesta clara para mentirle o explicarle, solo espero lo que esta apunto de decirme. 

-Llevo noches soñando con un tal Lugo; en uno de esos sueños me hablo sobre ti. Me conto muchas cosas - Dijo Esteban. Su cara reflejaba algo de decepcion y, por primera vez, sus ojos estaban muy serios... su mirada penetraba en lo mas profundo de mi alma, sentia como si pudiese leer mis pensamientos, ver mis sentimientos... Me sentia desnuda ante el, totalmente descubierta. Muy pocas veces, practicamente nunca, Esteban estaba realmente MUY serio, y nunca, ¡nunca! habia conocido esa mirada... Esto, causaba algo de temor en mi interior.