Caminaba por los pasillos de la universidad, cuando vi un chico totalmente solo, sentado en la esquina mas oscura del lugar. No podia saber bien quien era (un conocido o alguien que hubiese visto anteriormente) por la oscuridad que producia la ausencia de luz artificial... pense por un momento en seguir caminando, pero decidi ir a ver, se oia como sollozar.
Me acerque y el chico no sintio mi presencia en absoluto, o al menos eso me dio a notar. No movio ni un solo musculo al oir mis pasos, por un momento, pense que estaba muerto o habia perdido la consciencia. Me sente a su lado y susurre: - La oscuridad es confortable cuando nuestras penas son de ese mismo color... verdad?, al menos que tengas mucho sueño, tambien es util -
Yo, miraba hacia el techo, el chico alzo su cabeza suavemente y me observo. Note su mirada y lo mire, sonrei y note una cierta humedad en sus ojos.. al parecer llevaba mucho tiempo llorando, sus ojos estaban hinchados.
- Porque no seguiste caminando? - me pregunto. Yo, que inicialmente habia pensado que me habia ignorado, le conteste: - Porque ignoraste mis pasos? Es mas, por que estas aqui? - Con la mirada perdida, solo voltio su cabeza hacia la pared de alfrente y no dijo nada. Talvez eso no me incumbia, pero sentia la necesidad de hablarle. -Mira, no se si quieras hablarlo, pero, mucho gusto mi nombre es Camila, y tienes una amiga en quien confiar, si, puede sonar estupido, pero simplemente algo me hizo parar e ir hacia ti. - dije, algo dudosa de que me creyera. El chico me miro algo confundido y se presento : -Lugo, mi nombre es Lugo-. En ese momento escuche unas voces familiares que venian de las escaleras, al parecer mis amigos me estaban buscando, me levante rapido y me despedi pues tenia clases y no podia faltar. Pero antes, le dije que me podria encontrar en el salon 308 cuando me necesitara, el solo asintio con la cabeza y pronuncio un suave pero entendible "adios" mientras que yo corria hacia las escaleras. (Continuara)