miércoles, 29 de mayo de 2013
TEMORES
Te amo, es un sentimiento hermoso y raro.
Te amo, pero cometo errores seguido y
soy negativa conmigo.
Te amo, pero fallo en mis promesas.
Te amo, pero no tengo sentido.
Te amo, pero me contradigo.
Te amo, pero soy cautiva de mis miedos
y prisionera de mis errores.
Te amo, pero a veces ni yo quiero verme,
ni yo quiero hablarme.
Te amo, pero te ignoro y te trato mal.
Me odio, cada vez más.
Te amo, pero... ¿Por qué me sigues amando?
Acaso, ¿valgo la pena?
Acaso, ¿soy especial?
Tu paciencia, tu tolerancia,
tu comprensión me asombra.
Eres único en tu especie,
me enamoras.
Mis ganas de mejorar cada vez
son más grandes,
pues sé que es lo mejor
para mi, y para los demás
pero sobre los demás estás tu.
Pero tengo miedo... tengo miedo.
29/05/2013
domingo, 12 de mayo de 2013
CAUSALIDADES 6
(Escúchala mientras lees (: )
- ¿Quién eres Lugo?- susurré. Lugo, que miraba hacia la ventana rápidamente me miró y me invitó a sentar. Se sentó. –Yo, soy el hijo del mago Merlín y vine a reclutarlos porque ustedes están destinados a salvar nuestro mundo: Serefegia.
¿Mago Merlín? ¿Destinados? ¡Serefegia?, en cuestiones de segundos muchas preguntas invadían mi cabeza. Acaso, ¿Estaba soñando? No. Todo era muy real.
Lugo me miraba un poco jocoso por mi cara de confusión muy notable. Yo, que estaba sentada, quedé pasmada allí, sin moverme simplemente mirando hacia la ventana que estaba enfrente mío.
-¿Estás bien?- preguntó Lugo con una amable voz, sabiendo, talvez mi respuesta. -Claro, es muy normal enterarme de que estoy destinada a algo que ni conozco- le respondí con voz tranquila pero sarcástica. Lugo no contuvo sus ganas de sonreír. -Lo siento, pero tenía que ser dicho de alguna forma, y ésta, fue la mejor que pude encontrar.- dijo, alegre. -Bien Lugo, entonces infórmale a Esteban todo lo que sucede.- dije con voz retadora y un poco molesta.
-De eso ya me encargué, en sus sueños le he dicho todo. Solo tienes que recordárselo y decirle que es real. Por ahora, mi trabajo está hecho; a las nueve de la noche los espero en la séptima calle de Downhills.- dijo Lugo muy serio y sin decir más nada desapareció de entre humos. Algo muy normal en las películas de magia y que nunca hubiera creido posible, hasta ahora.
Mientras que yo pensaba todo lo que me había dicho Lugo, el tiempo volvió a correr y Esteban dejó de estar quieto. Todo se veía como si nada hubiera sucedido. Y yo seguía en el mismo lugar, sentada, cuando Esteban me hablaba.
-Fueron sueños muy reales, Camila- dijo Esteban, que no se había dado por enterado todo lo que sucedió. Lo miré un poco dudosa, y comencé a narrarle todo desde el comienzo y a hablarle de los sucedido en su recámara mientras el tiempo no avanzaba.
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Eran las ocho y media de la noche y yo aún no sabía qué hacer, ¿Qué le diría a mi madre? Esteban ya me había dicho que le dijera que iría a su casa a ver películas, pero no se me hacía fácil mentir. -¡Mamá!, ¿puedo ir a casa de Esteban a ver películas?.. ¿ya?- pregunté muy despejada y tranquila, pero por dentro me carcomía la consciencia. -¿Ya? Bueno, si Esteban viene por ti. Está bien. ¿Te quedarás?-preguntó -Es lo más probable- contesté mientras caminaba hacia mi cuarto y alistaba una maleta con poca ropa para que no sospechara.
Esteban simplemente diría a su madre que iríamos a recoger a algunos amigos. Era simple, ¡Es un chico!
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Eran las nueve de la noche, Esteban y yo estabamos parados debajo del faro de luz de la séptima calle de Downhills, no muy lejos de la casa de Esteban. Hacía mucho frío y el lugar era algo solitario.
-¿Crees que vaya a venir?- pregunta Esteban. -Claro, dudo que no lo haga.- dije, convencida.
Unos minutos después, de entre la oscuridad de la casa de al frente vimos unas sombras negras, parecían encapuchados; Esteban y yo nos miramos y esperamos, talvez era Lugo con algunas personas que tenían que ver con esta "misión". Pero cada vez el ambiente se ponía más tenso y se acercaban más. -Dame tu mano- me dijo Esteban tomando mi mano. No sabíamos qué hacer, simplemente mirábamos lo que sucedía, pero en ese momento, cuando ya estaban a mitad de la calle, un sonido estruendoso como de un rayo hizo eco en todo el lugar y sólo escuché la voz de Lugo diciendo: -¡Esto no les pertence!- mientras nos empujaba hacia humos grises.
sábado, 4 de mayo de 2013
CULPABILIDAD, VOCES Y DEPRESIÓN
Pienso y pienso:
"Todo está mal"
Rompí un corazón
destruído completamente está.
Las lágrimas no cesan
me siento una inmundidad.
Todo apunta a mí.
Soy culpable, en verdad.
Sus palabras me hieren,
pero entiendo que lo haga
soy yo la peor...
Merezco ser maltratada.
Siento que debo desaparecer
para ser olvidada.
Debo morir, para ser enterrada.
Y así, dejar de llorar por mis desgracias.
29/12/2012
/*Una situación, un amor extraño lleno de conexiones internas, que nunca pudo ser en sí, correspondido.*/
TRISTEZA Y NECESIDAD
¿Quién dijo que el amor se olvida?
Eso es lo que trato de pensar.
Hoy, todo me afecta,
me tienes mal.
No sólo es el amor
también es la soledad:
ya no hay mensajes bonitos,
nada, nada hay.
Soledad de no tenerte,
soledad de mis amigos,
los fines de semana son un desastre,
pero esta vez, fué el peor.
La insistencia de mi tristeza,
nuevamente la preocupación
de no haber podido cumplir con mis deberes
y caer en depresión.
Necesito un abrazo...
más bien, muchos abrazos...
talvez, la solución a mi tristeza,
pero no la única.
Son tantos elementos que me afectan,
que me colocan en este estado,
que hasta escribir, se ha vuelto
complicado.
Te amo.
9/9/2012
TU RECUERDO
No pretendo esconder más mis sentimientos,
estoy llena de dolor.
El temor aterroriza todo mi interior.
La ausencia de tus besos,
no me ha dejado ser.
Tus abrazos, el veneno del que ahora
quiero beber.
No digo que seas malo,
en realidad eres un ser humano,
y, aún te amo.
Si todo fuera diferente
aún seguiríamos caminando, de la mano.
Y las risas y los besos, todo,
seguiría en su puesto.
Pero, ¿Para qué pensar en eso?
No sé si eso me ayuda a reflexionar,
o me destruye cada vez más.
Y es que mi amor hacia ti
es tan fuerte, que, soltarlo
me haría mal,
me derribaría.
Tu piel y tus caricias,
tus ojos, tu naríz.
Tu cabello, tus manos,
todo extraño de tí.
Y al recordar esos cuentos,
mis ojos no pueden evitar
voltear al cielo, y tratar de no llorar.
(Estamos molestos, pero de amor.)
Extraño tu sonriza,
la cura del dolor.
Tus palabras, sanadoras de mi afección.
El "te amo" lleno de afición.
Locuras llenas de amor,
Ternuras, risas. ¡Cómo duele mi aflicción!
Perpleja me deja este sentimiento de amor,
de miedo, de nostalgia,
de preocupación...
pues aun no he podido olvidar.
Han pasado pocos días, pero
quiero que sea ahora, lo decisivo,
lo que me espera por caminar.
12/07/012
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